IDENTIFICACIÓN Y PERSONALIDAD
Una personalidad fuerte es una construcción mental basada en una poderosa identificación. El individuo se cree firmemente todo lo que le han enseñado. Cuanta más identificación en los aspectos sociales y culturales de la vida, mejor para triunfar en la selva de asfalto que supone nuestra civilización. Dicho con otras palabras, cuanto más seguro esté un individuo en sí mismo, en sus convicciones, en sus aficiones, creencias y querencias, más fuerza y poder tendrá en el desarrollo de sus roles y en su atractivo personal. Un triunfador es una persona que no admite dudas de su nacionalidad. No admite dudas de su raza. No admite dudas de su elección política. No admite dudas de su elección religiosa... ni de su pareja sentimental, ni de su familia, ni de sus valores morales, ni de su apariencia física, ni de su equipo de fútbol favorito... Un triunfador, matará si es preciso y, defenderá hasta la muerte, todos los conceptos anteriores... Las cosas evidentes que contradicen y ponen en duda su "seguridad", las guarda en el "inconsciente" y se comporta como los tres famosos monos de los templos orientales: no ve, no oye y no habla de lo que contradiga su "seguridad" y omnipotencia personal. Esta personalidad fuerte es la radiografía del DOBLE CENTRO DE GRAVEDAD de lo que se considera un "hombre normal".
Pero cada vez hay más hombres con una personalidad débil; la cual duda de sí misma, duda de su cultura, de su religión, de su pareja amorosa, de su nación, de su trabajo, de su equipo de fútbol, de sus principios morales, sus ideas y, hasta de sus propias dudas... A estos seres confusos cada vez más frecuentes, se les llama individuos afectados de un trastorno de la personalidad; los cuales tienen un lío entre su frágil personalidad y las manifestaciones inoportunas de un inconsciente que se les manifiesta en los momentos más inoportunos, por lo que son de "poco fiar" y cambian de opinión como una veleta a merced de la dirección del viento que sople. Estos individuos no tienen doble centro de gravedad, porque tienen más de cuarenta centros según haga frío o calor...
Por último están los que poseen una personalidad que no es ni fuerte ni débil; sino que es absolutamente falsa y teatral. También poseen doble centro de gravedad como los primeros, pero generalmente, como mienten durante toda la vida como unos bellacos, lo que ocultan en el inconsciente es una serie de resentimientos, represiones y deseos inconfesables que, cuando salen a la luz, son una verdadera amenaza para las personas cercanas y los que puedan convivir con estos monstruitos sin conciencia. El doble centro de gravedad de estos seres es siempre una sorpresa... ¡desagradable!
El hombre consciente no tiene doble centro de gravedad, aunque puede mostrar una personalidad más o menos adaptada y diplomática, pero sin mentir como los del tercer grupo. Este tipo de hombre tiene un CENTRO DE GRAVEDAD PERMANENTE en su esencia.
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